La agencia de calificación de riesgo Moody´s ha colocado a España a la cabeza en el índice de miseria de Europa, con un índice que utiliza la suma entre déficit fiscal y tasa de desempleo prevista para 2010 para calcular qué economías tendrán una salida menos estable de la crisis, lo que perjudica la solvencia de las deudas nacionales. Standard & Poor igualmente ha colocado a España con una peor clasificación que anteriormente.

ZP ha restado validez a estas clasificaciones, algo que todos esperábamos, ya que tampoco ha creído lo que dicen los organismos internacionales y nacionales como el FMI, UE, Banco Mundial, el Banco de España, la CEOE y la OCDE, y ha asegurado que el Gobierno será capaz de recuperar el proceso de crecimiento económico y lo hará "pronto, prácticamente al mismo tiempo que el conjunto de las economías europeas". Ha advertido que esos análisis a veces responden a intereses no aclarados y se ha pedido el comodín de que las entidades financieras no previeron la crisis y blablabla. Él es así.