Luis Yañez, el eurodiputado zetaperista expulsado de Cuba en cumplimiento de las leyes cubanas ha dicho y lo han confirmado fuentes socialistas que iba en viaje privado, con la agenda en blanco pero que pensaba verse con algunos amigos que tiene en la isla, pero sin ningún carácter político.
Veamos quienes son esos amigos:
Manuel Cuesta Morúa, es el jefe del grupo disidente Arco Progresista el mismo que lo había invitado en julio de 2008 para participar en un acto de oposición al régimen cubano, por lo que se le negó la visa, y a quien en la foto podemos ver en la embajada española en Cuba.

El otro amigo con quien iba a reunirse a pesar de negar en Sevilla que fuera a hacerlo con ningún opositor al gobierno es Lizardo Sánchez Santacruz, presidente de otra organización disidente, la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, conocido en los círculos gubernamentales cubanos como "El Camaján", pues inicialmente fue un hombre de la izquierda cubana, además de informante de la seguridad del Estado de ese país, hasta que cambió de rumbo.
¿Pensaba Yañez que a la Seguridad del Estado Cubana podía colársela tan fácil? Desde luego que no, él fue con disfraz de turista pero con otros objetivos y sí tenía indudablemente agenda secreta, que tontos no hay y en Cuba se suele decir que de cada tres miembros de una organización disidente dos son de la seguridad del estado. De ahí la expulsión y la afirmación del embajador cubano en España ante el Secretario de Estado para Iberoamérica: El viaje no era inocente. Pillado.

¿Y qué? ¿Qué más da si Yáñez iba a visitar a socialdemócratas en Cuba? ¿Qué tiene de extraño, o de malo, que un socialista español visite, en sus vacaciones, a un socialdemócrata que, además, es un amigo? Si estuviéramos hablando que Yáñez viaje a Chile, por poner un ejemplo, y visite a amigos que sean también socialdemócratas, no se vería como algo raro. Lo raro aquí es que Cuba le haya expulsado por ello. La política del gobierno cubano siempre tiene dobles raseros. Utiliza a los socialistas europeos para que empujen y levanten la Posición Común que, dicho sea de paso estoy en contra de ella, dialoga con los socialistas europeos sobre los derechos humanos, la liberación de los presos políticos, etc., nunca responde a los reclamos de los socialdemócratas para ayudarles a levantar la Posición Común y tampoco acepta que éstos vayan a Cuba de vacaciones si van a visitar a un amigo, también socialdemócrata, pero de la oposición al régimen. El gobierno de Cuba siempre exige mucho a cambio de nada y dirige al país como su finca particular, impidiendo a sus ciudadanos gozar de sus derechos, aunque sean mínimos, como el de recibir a un amigo que viene a visitarles, aunque sea para hablar de política.
Manuel Cuesta Morúa, licenciado en Historia por la Universidad de la Habana y politólogo, no es el "jefe", sino el portavoz del Partido Arco Progresista de Cuba (PARP), que ha unido a todos los partidos de la izquierda democrática cubana, en lo que primero fue una concertación o coalición, y que más tarde aceptaron fundirse en Arco Progresista, el partido de oposición mejor organizado que tiene la Isla. De hecho, Arco Progresista celebrará su primer Congreso en enero de 2011, donde se debatirá, analizará y aprobará su programa máximo, sus Estatutos, Reglamentos y Normativas, y se elegirá a los cuadros de sus instituciones. Cuando se hagan las elecciones dentro del seno del partido, ya se verá quién es elegido por mayoría Secretario General del PARP. De hecho, yo aprobaré, como militante, la candidatura de Manuel Cuesta porque ha demostrado ser un líder coherente, disciplinado y trabajador, que ha logrado cohesionar al partido, organizarlo y llevarlo hasta su primer Congreso. Eso no lo ha hecho, hasta ahora, ningún partido de oposición en Cuba, con lo que se demuestra la increíble labor de Manuel Cuesta.
Un saludo.